Continuando con la segunda parte del post sobre volanteo, ahora abordaré las desventajas que tiene el empleo de este tipo de anuncios como estrategia publicitaria. Es por eso que invito a que mis lectores pongan atención a las siguientes desventajas para ampliar su visión sobre el volanteo.
Desventajas del volanteo
Desinterés. Muchas veces caminando por las calles nos hemos visto bombardeados por estos pequeños anuncions que suelen repartirse en zonas de tránsito concurrido, ya sea de automóviles o de personas a pie, por lo que nos suele resultar algo desagradable y estorboso.
Probablemente la primera reacción, en caso de no habernos podido zafar de la entrega de un volante, es buscar inmediatamente un contenedor de basura dónde depositarlo.
Razón por la cual el abuso de esta técnica publicitaria puede ser contraproducente. Además cuando estamos en la búsqueda de un producto específico, utilizamos lo que se conoce como PERCEPCIÓN SELECTIVA, donde nuestros sentidos se enfocaran en localizar el producto que buscamos o el local comercial donde se pueda comprar.
Por ejemplo, si estamos caminando en un centro comercial y lo que queremos encontrar son computadoras, estaremos ignorando los negocios y estímulos visuales que no estén relacionados con computadoras.
Es por eso que por más atractivo que resulte la oferta anunciada en un volante, la ignoraremos olímpicamente si en el momento preciso de la entrega del volante el contenido resulta no ser del producto o servicio que necesitamos.
Tipo de Producto No Adecuado. Existen muchos productos cuya existencia jamás fue concebida para dirigirse a un target cuya elección de compra o conocimiento del producto se base en el volanteo como estrategia publicitaria.
Es muy simple: nunca resultará conveniente promocionar relojes finos tipo Rolex o Patek Philippe con un volante. Al igual que un automóvil de lujo, entre muchos otros productos que no comulgan con la publicidad en volantes.
Efectividad a corto plazo. Está comprobado que los volantes solo pueden resultar útiles al corto plazo, ya que por ser un anuncio muy simple las personas que los recibieron suelen tirarlos a la basura rápidamente.
Basar una campaña publicitaria con este medio no es buena idea debido a que los mejores resultados de un volanteo se darían en la primera repartición. No vale la pena volver a reimprimir el mismo contenido para una segunda repartición. En todo caso, el anuncio tendría que ser modificado incluyendo una nueva promoción.
Limitaciones de alcance. Los volantes nunca podrán compararse con los medios masivos de comunicación (radio y TV) ya que su naturaleza es ser un medio de publicidad segmentada, lo que reduce que el mensaje llegue a muchos clientes potenciales que quizá se encuentren en búsqueda del producto y con la entera disposición de adquirirlo.
- - - - - - -
Así que el mejor consejo que puedo dar es que antes de que mandes a imprimir millares de volantes, te detengas a analizar detenidamente la naturaleza de tu producto o servicio y comparar el volanteo con otro tipo de publicidad.
El análisis detenido te ayudará a determinar si tu producto o negocio es susceptible de promocionarse con volantes, o redefinir tu estrategia de promoción y utilizar el volanteo como complemento a una serie de spots de radio o TV local. O si la naturaleza de tu negocio hace que el volanteo resulte totalmente inútil.
Si no estás muy seguro, puedes hacer una prueba piloto con una determinada cantidad de volantes y realices una medición de las visitas y ventas de tu negocio comparándolas con las que había antes de repartir los volantes y con las que hubo después de repartirlos. Preguntarle a tus clientes cómo es que se enteraron de tu producto o negocio te dará a conocer qué tan efectivo están siendo tus volantes.