
Definitivamente escribir no es nada fácil. Hace falta más que tener capacidad para redactar y poseer un vocabulario medianamente nutrido. Lo que en realidad le da sentido a la escritura es tener una idea qué contar al mundo, sin importar de lo que ésta se trate. Esa es la esencia de la escritura.
La verdad es que hace mucho tiempo que no escribía nada para publicarlo en mi blog y que las palabras quedaran perdidas en el océano de información, a la espera de que uno que otro internauta se la topara aunque sea por casualidad. Y es que definitivamente otro componente esencial de la escritura es la motivación. Hay veces que se tienen ideas en la mente pero se padece una ausencia total de motivación para plasmar en un escrito el alma de esas ideas.
Puedo asegurar que para escribir lo más sencillo es tener vocabulario, buena ortografía y saber redactar. En esto se asemeja mucho al ajedrez, donde cualquier jugador entusiasta puede confirmarme que lo más sencillo del juego es saber mover las piezas. Lo complicado es la estrategia que se nutre de tácticas, creatividad, astucia, inteligencia y sobre todo motivación para jugar una buena partida.
Confieso que en un principio a mi blog quería darle un enfoque relacionado con el mundo de la mercadotecnia, los negocios, el uso de las redes sociales como herramienta de marketing y comunicación de las empresas. Pero ha sido precisamente esto lo que me ha limitado en mi motivación para escribir, porque he tenido ganas de escribir de otras cosas que a mi me interesan mucho pero se alejan de la temática que originalmente tenía planeada para mi blog. No es que se me hayan acabado las ideas para escribir sobre marketing, negocios, social media, etc. pero es que cuando he tenido las ideas en mi mente sobre estos temas, la motivación de plasmarlo en un escrito medianamente aceptable es la que se ha ausentado.
Es por las razones anteriormente descritas que quiero nutrir de otras temáticas este espacio, porque al fin de cuentas se trata de un blog personal y un buen blog de este tipo debe ser un espacio de total libertad creativa para su propio autor, donde se puedan manifestar las ideas como nuestra regalada gana nos indique, ya que los contenidos vertidos son responsabilidad total y única del autor. Por eso considero correcto aprovechar este espacio de mi total propiedad para explayarme y compartir al mundo mi particular punto de vista sobre otras cosas que me interesan y probablemente se alejan de la temática original.
En estos momentos reconozco que me estoy sintiendo bien. Hace días que sentía las ganas de escribir de nuevo, y hoy finalmente me he tomado unos minutos para prender la computadora y vomitar estas ideas que mi mente creativa (¿u ociosa?) genera en estos instantes. Qué mejor haciéndolo de una manera en que explique los componentes esenciales para desarrollar exitosamente el arte de escribir.
Considero que todas, absolutamente todas las personas tienen algo interesante que contar al mundo. Ojalá se animaran a escribir. Si así fuera, la base de conocimientos en el mundo crecería exponencialmente hasta alcanzar niveles nunca antes visto. También la escritura tiene efectos positivos para la salud, ya que es una manera de descargar sentimientos, tensiones, frustraciones, preocupaciones, etc. También es una manera muy sana de incrementar la capacidad comunicativa y de mantener en forma a la mente.
Para concluir, quisiera dejar en claro mis intenciones de retomar la regularidad de mis escritos. Pero no puedo asegurar absolutamente nada ya que estoy involucrado en una aventura emprendedora con un nuevo negocio y pues como cualquier emprendedor ha de saber, la etapa inicial de un negocio es la más difícil porque existen infinidad de detalles que se tienen que atender y son tan limitados los recursos tanto económicos como humanos, y por consiguiente uno mismo se tiene que volver todólogo para darle salida a toda clase de asuntos y detalles que van surgiendo en el camino.
Igual en este emprendimiento que menciono han surgido experiencias y aprendizajes que me gustaría compartir, porque definitivamente no es lo mismo ver las cosas desde una perspectiva teórica (me refiero al ámbito académico), que vivir esas experiencias totalmente ajenas a la rutina y a la zona de confort. Hay que dominar aspectos técnicos, administrativos, financieros, legales, etc. en un principio, y francamente eso es algo desgastante. Pero bueno, todo esto es parte de la actividad emprenderora.






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